MOMMY

Si algo me gusta del cine europeo es su naturalidad; te sumergen en un mundo inventado pero cargado de verosimilitud. A diferencia del americano o más bien, del puramente comercial: totalmente sintético, en el que no suele haber hueco para los detalles, un torbellino de sucesos artificiosos muy entretenidos pero sin sutileza ninguna.

Aunque Xavier Dolan es canadiense mantiene ese espíritu de cine europeo. Tres han sido las películas que he visto: ‘Los Amores Imaginarios’: más adolescente, ‘Yo maté a mi madre’: retrato de una familia desestructurada y ‘Mommy’, la que para mí es su obra maestra.

Las tres se pueden definir por colores: tanto por los estados de ánimo que representan como por el vestuario y el mobiliario; detalles en los que el joven depara muchísima atención. Sólo esto ya es fantástico, pero combina con un manejo de la técnica difícil de superar; especialmente en ‘Mommy’, en la que el director se sirve de cambios en la relación de aspecto para transmitir con el formato 1:1 momentos de angustia y  con el panorámico, plenitud.

Ha creado algunos de los momentos más bonitos que yo haya visto en el cine y por ello, y muchos más motivos que iréis descubriendo, os recomiendo que veáis alguna de sus películas. Son de las que hasta merece la pena tener una copia física por si acaso en un vaivén de archivos la perdiéramos.